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Queridos
nietos:
les
voy a contar un cuento ,ojalá que puedan interpretarlo,
aunque no puedan entenderlo ,muy bien ,ahora .,porque
necesitarán la ayuda de sus papás .Había
una familia como las suyas como la mía ó como
la de la otra cuadra que siempre vivió ,en
este país tan lindo ,lleno de paisajes, de
relieves y que todo el mundo dice que tiene tanta
riqueza natural ,dónde también existen
,los colegios ,los hospitales ,las iglesias ,pero
había en la cocina de esta familia en la pared
,colgados muchos adornos y recuerdos ,entonces al
pasar por la cocina ,la señora de la casa
se detuvo y observó una cacerola y recordó que
,para Navidad ,siempre suceden milagros. Era noche
Buena y debía preparar una comida grande porque iba
a juntarse en familia como lo hizo siempre ,pero
comenzó a pensar No tengo dinero en mi billetera
,lo tenía guardado en una entidad bancaria
porque así tengo todos los meses para comprar
mis medicamentos e ir a mis médicos?
El abuelo no vende en su negocio Mi hija se quedó sin trabajo.
El tío Sebastián se tuvo que ir a trabajar a ITALIA porque
dicen que acá en este hermoso país ya no hay dónde trabajar.
Entonces esta señora quería con otras amigas y amigos del
abuelo que todos siguiéramos trabajando y luego recibir un pago por ello
que los jóvenes argentinos no se vayan más a otros países
,que cuando los chicos argentinos se enfermen puedan ser curados Ya cansada
la pobre señora de tanto pensar ,llamó a sus amigos tomó la
cacerola y salieron a hacer tañar el objeto con tal de ser escuchados
en una plaza grande de la ciudad de BUENOS AIRES y toda la gente cantaba
la canción patria y evidentemente el grito ,más oído
en nuestro país y por primera vez en los años de la abuela
Y...colorín
colorado ...este cuento recién ha empezado.....
ESTHER NAGEL
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