EL ZORRO Y EL QUIRQUINCHO
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Un día hicieron una sociedad el zorro y el quirquincho. El zorro dio su chacra al quirquincho para que la sembrara a medias. Como el quirquincho tiene fama de ser poco inteligente, el zorro pensó que se aprovecharía de su trabajo, y le dijo: -Este año, compadre, como es justo, será para mi todo lo que den las plantas arriba de la tierra y para usted lo que den abajo. El quirquincho sembró papas. Tuvo una magnífica cosecha y al zorro le tocó una cantidad de hojas inservibles. Al año siguiente el zorro, molesto por el mal negocio, le dijo a su amigo: -Este año, compadre, como es justo, será para mi lo que den las plantas debajo de la tierra, y para usted lo que den arriba. -Bien compadre, será como usted dice. El quirquincho sembró trigo. Llenó su granero de espigas y al pobre zorro le tocó una cantidad de raíces inútiles. " No me dejaré burlar más" , pensó. Y le dijo al compadre: -Este año, ya que usted ha sido tan afortunado con las cosechas anteriores, será para mi lo que den las plantas arriba y abajo de la tierra. Para usted será lo que den al medio. -Bien compadre, ya sabe que respeto su opinión. El quirquincho sembró maíz. Sus graneros se llenaron nuevamente de magnífica espiga y al zorro le correspondieron las flores y las raíces del maizal. El zorro tuvo que vivir en la última miseria. Ese fue el castigo a su mala fe. www.leemeuncuento.com.ar
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| Dos
plantas nacieron de dos semillas iguales, a pocos metros de distancia
una de la otra.
Una brotó a la orilla del camino. A veces estaba llena de polvo; otras veces estaba cubierta de barro. En verano la quemaba el sol. En las noches de invierno estaba helada de frío, azotada por la lluvia, batida por el viento. Sin embargo, creció verde vivaz y lozana. La otra planta creció al amparo de un techito que allí estaba, al pie de una pared. Así que no tuvo que luchar contra el viento. La lluvia no la mojaba ni la quemaba el sol. Apenas sentía un poco de frío en las largas noches de agosto. Esta planta creció delgada, endeble y descolorida. ES QUE LUCHAR Y SUFRIR AYUDAN A CONSERVAR LA VIDA.
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