LAS DOS PLANTAS
Dos plantas nacieron de dos semillas iguales, a pocos metros
de distancia una de la otra.
Una brotó a la orilla del camino. A veces estaba llena
de polvo; otras veces estaba cubierta de barro. En verano
la quemaba el sol. En las noches de invierno estaba helada
de frío, azotada por la lluvia, batida por el viento.
Sin embargo, creció verde vivaz
y lozana.
La otra planta creció al amparo de un techito que
allí estaba, al pie de una pared. Así que no
tuvo que luchar contra el viento. La lluvia no la mojaba
ni la quemaba el sol. Apenas sentía un poco de frío
en las largas noches de agosto.
Esta planta creció delgada, endeble
y descolorida.
ES QUE LUCHAR Y SUFRIR AYUDAN A CONSERVAR LA VIDA.