El
duende de este cuento se llama Hope, creo que es
un buen nombre para un duende.
Hope, vive dentro
de un árbol hueco. Su casita es una cuevita y consta
de dos pisos. Hope nos invitó a su casita. Nos dijo
que nos permitía entrar en cualquier momento para
esperarlo allí. Si queríamos podíamos mirar un poco.
Hope es un duende muy ocupado y por eso nos dio permiso
de entrar solos y de comenzar a describir un poco
su casita.
La cuevita en la que
vive Hope es tan chiquita que no entramos, qué podríamos
hacer para entrar?
¡Muy fácil! Nos imaginaremos,
que somos muy chiquitos, tan chiquitos como para
entrar en el hueco del árbol. En cuanto hayan logrado
ese tamaño, avísenme e ingresaremos juntos al cuento
y luego a la casita de Hope... ya está? Bueno, espero
un ratito mas.¿Ya somos chiquitos ahora? Entonces
vamos.
Primero tenemos que
quitar esa hoja grande que cayó frente a la puerta
de la casita y que nos tapa la entrada. Entre todos
la sacamos.¡Qué pesada que está y que calor que tengo!¡Qué esfuerzo
que tuvimos que hacer! Ya lo logramos y estamos frente
a la puerta. La puerta es de color roja y arriba
termina en forma de arco. Tiene una manija y encima
de esta un anillo, con forma de cara de león, que
sirve para golpearla. Golpeemos. Nadie contesta.
Hope ya me había dicho,
que seguramente no iba a estar todavía, pero como
nos dió permiso de entrar, entremos a la casita,
hagámoslo con mucho respeto y cuidado.
¡Qué ruido que hace
la puerta! Le diremos a Hope que le ponga un poco
de aceite.
Miren, parece que
la planta baja de la casita, solo se usa como almacén.
Cuántas plantas, maderas y otras cosas que hay. Todas
están perfectamente ordenadas.
Ahí al fondo hay una
escalerita, parece que está hecha de raíces. Sube
al primer piso de la casita.¡ Subamos, pero con mucho
cuidado, ya que podemos tropezar!
¡Ay, que lindo! Describiremos
el piso superior de la casita de Hope.
En cuanto uno llega
al final de la escalerita, lo primero que se ve,
es una ventana bastante amplia con cortinas blancas.
Por la ventana entra mucha luz solar y por ella podemos
ver directamente el bosque en el cual vive Hope.
Perdonen, tienen razón,
me olvidaba de contar, que Hope vive en un bosque.
El bosque es muy grande y en el hay muchos tipos
de árboles. Hay árboles que pierden las hojas en
invierno y otros que no. El árbol en el que vive
Hope, es uno de los que pierden las hojas durante
el otoño.
Sigamos con nuestra
descripción. Debajo de la ventana, que es de dos
alas...si alas, se pueden abrir hacia los dos lados.
Debajo de la ventana, Hope tiene un pequeño escritorio,
sobre el mismo vemos muchos lápices, cuadernos y
otras cositas...no, no toquen nada, después le preguntamos
a Hope si nos deja mirarlas mejor.
Frente al escritorio
vemos dos silloncitos con almohadas de color rojo.
Al lado de los silloncitos se encuentra una mesita
sobre la cual yace una pipa, la pipa de Hope. Si,
correcto, como todo duende, Hope fuma pipa. Lo hace
para poder pensar mejor, Admirable, porque yo empezaría
a toser como una loca con tanto humo.
Entre los sillones
hay una alfombra de muchos colores, la cual el mismo
Hope fabricó con su telar.
Después de pasar por
el living nos encontramos con la camita de Hope.
Es muy bonita e invita a dormir una larga siesta.
Tiene cortinitas rojas y arriba la cubre un techo.
Como en invierno puede hacer frío en el bosque, Hope
tiene una colcha muy gruesa y muy suave. Toquen y
sientan lo suave que es.
Al lado de la cama,
Hope tiene una pequeña mesa de luz, sobre la cual
se levanta una lámpara en forma de hongo, que da
una muy linda luz. Además hay un librito sobre la
mesita, en el cual Hope lee todas las noches antes
de apagar la luz. Es un librito que contiene enseñanzas
para duendes. No lo podemos leer, porque esta escrito
en el idioma de duendes.
Al lado de la camita
vemos otra ventana mas, por la cual también se puede
ver hacia el bosque...¡Qué lindo!
El ambiente, que Hope
tiene en el segundo piso, está subdividido. Detrás
de la cama de Hope se abre una puertita que lleva
a otra pequeña habitación. En ésta hay tres camitas
mas, que son para animales o duendes enfermos que
necesitan del cuidado personal de Hope.
Aún no les conté,
Hope se encarga de todos los seres del bosque cuando
están enfermos o lastimados. Los duendes tienen mucho
conocimiento de medicina. Ellos saben curar con hierbas
y ungüentos, sales y agua pura.
Sigamos describiendo
la casita de Hope.
De las paredes cuelgan
varios cuadros, nos falta ver la cocina.
Retrocedemos por el
living, allí del otro lado está la muy luminosa cocina,
ya que tiene una ventana por la cual se filtra una
luz verde del bosque. Tiene todos los artefactos
necesarios para una cocina.¿Cuales son? Una pequeña
cocina a leña con horno y tres hornallas, una piletita
para lavar los platos, una pequeña heladera y en
una esquina hay una mesita, en la cual Hope toma
sus comidas.
Sobre una repisa están
todos los frasquitos de cien colores, que contienen
las tinturas, polvitos y otras cositas de las cuales
Hope fabrica sus medicinas.
Cuando uno entra a
la cocina, tiene que tener cuidado. Una raíz del árbol,
que forma toda la cueva, pasa por encima de la puerta
y la achica un poco. Yo me golpeé un poquito, pero
solo me salió un pequeño chichoncito...nada mas...
El baño de Hope está abajo
al lado de la puerta de entrada.
¿Qué les parece si
nos sentamos en los silloncitos y los esperamos a
Hope?
En cuanto llegue,
le preguntamos todo lo que queremos saber sobre la
vida de los duendes y sobre la opinión que tiene
de los seres humanos...tienen ganas?
Si quieren también
nos podemos salir un ratito del cuento y cuando vuelva
Hope, volvemos a entrar nuevamente al cuento.
¿Les parece?
Para volver al cuento
tendrán que masticar esta raíz, así se vuelven chiquitos
y cuando salen del cuento también la mastican y se
vuelven grandes.
Bueno,
hasta dentro de un ratito.
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