|
¡Hola!
¿Me escuchan? Es tiempo de volver al cuento, porque se está
acercando Hope. ¡Lo veo por la ventana...apúrense!
Se tardaron un poco, pero todavía están a tiempo. Se está
abriendo la puerta, esperen que bajo y lo saludo. "Hola Hope; ¿cómo
estás? ¡Ya estábamos aquí hace un ratito esperándote
y admirando tu casita que realmente es muy bonita!"
 |
"Hola,
que tal. Me imaginaba que ya iban a estar aquí. Perdónenme
el atraso, pero tuve que ir a visitar a Cas, una liebre amiga que
está un poco enferma."Hope subió conmigo por la
escalera, se lavó las manos y empezó a preparar un té
para todos nosotros y con el té saboreamos unas riquísimas
galletitas...no saben lo ricas que eran! |
Nos sentamos en el living y él nos empezó a contar de su
vida. Al final acordamos que nos íbamos a encontrar cada tanto
para seguir charlando con él o para acompañarlo en sus visitas
y caminatas por el bosque.
Yo le dije
que me gustaría anotar todo lo que nos cuenta y todo lo que vivamos
juntos con él. ¡A muchos chicos que yo conozco les parece,
que hay que anotar algo sobre las cosas que los grandes dicen que no existen,
porque sí existen!
A Hope la idea le pareció muy buena y así es como decidimos
que cada vez que nos encontramos con él, se escribiera un nuevo
capítulo de nuestra historia del duende Hope.
En esta oportunidad Hope se sentó en uno de los silloncitos, prendió
su pipa y nos empezó a hablar un poco de si mismo.
|