Capítulo quinto
La Cena con nuestro amigo Hope

 

Subimos a la casita, saludamos a Golo y después algunos nos sentamos en los sillones y otros sobre el piso y la alfombra.
Hope no quiso que le ayudáramos a preparar la comida. Nos dio algunos libros y nos dijo que miráramos. Los libros trataban de duendes, hierbas, plantas medicinales y acerca de muchos otros temas muy interesantes. ¡Mientras hojeábamos los libros, el ambiente se llenó con un olorcito a comida y ese nos abrió el apetito!
Hope cocinó un guiso de arroz muy rico, realmente fue un manjar. Con la comida nos sirvió pan casero y un té frío de manzanilla. Durante la comida nos relató como preparar ciertas medicinas y que algunas medicinas solo pueden ser preparadas en el momento, porque de otra manera son ineficientes.

Le contamos a él quienes éramos y porque nos interesaba tanto interiorizarnos en la vida de los duendes. Le contamos que nos parece que la gente tiene que volver a tener fantasías y tienen que volver a respetar los fenómenos que aparentemente parecen inexplicables a primera vista.
El nos dijo que le parecía muy importante, que los hombres vuelvan a recuperar las historias que les cuentan acerca de duendes, elfos y otros seres que científicamente aparentemente solo existen el los cuentos y en la fantasía. Esto no es así, porque si uno se fija bien, siempre podrá ver a algún duende bien real o los rastros que éste dejó.
Hope nos prometió ayudarnos a buscar cuentos especiales de duendes famosos.
Después del guiso que nos hizo entrar en calor, nos sirvió una compota de frambuesas... que rica que estaba!
A continuación pasamos al living y tomamos un té muy rico hecho con frutas.
Hope prendió su pipa y nos contó el cuento de un duende que vive en la casa de muñecas de una nenita que se llama Florencia.
Guin y Florencia se hicieron muy amigos. Florencia hasta le cocina a Guin...pero comencemos a narrar la historia desde el comienzo...
Florencia es una niña de 6 años de edad, que vive en una casa cerca del bosque junto a ella viven sus padres y su hermanito de tan solo 5 meses.
Para la navidad pasada Papá Noél le trajo a Florencia una casita de muñecas de dos pisos. En la casita viven varios muñecos: la mamá, el papá, un nene y una nena y hasta un gracioso perrito.
Florencia todos los días jugaba con esa casita, hasta que un día vio algo curioso. Las sillas del comedor estaban todas volcadas. Se preguntó como podía haber ocurrido eso.
Justo esa semana la mamá le estaba leyendo un cuento sobre un duende y así fue como Florencia empezó a sospechar de un duende.
Se quedó tres noches esperando al lado de la casita, pero al rato siempre se quedaba dormida y así no lo pudo sorprender al duende.
Pero la cuarta noche todo cambió, aunque Florencia otra vez se había quedado dormida.

Mientras ella dormía el duende apareció, era un duende travieso, así cuando se dio cuenta que Florencia estaba durmiendo, se rió y picaramente se sentó sobre la nariz de la niña. Allí mismo le comenzó a hacer cosquillas. Ella se despertó asustada, pero enseguida se repuso del susto.
"¿Cómo te llamas, duende?" le preguntó Florencia.
El duende la miró divertido.
"¿Me llamo Guin y tu cómo te llamas?"
"Yo me llamo Florencia y soy la dueña de esta casita de muñecas." Dijo Florencia.
"Florencia, espero, que no te molestes conmigo, pero tu casita de muñecas es tan hermosa, que no pude resistirme a instalarme en ella. Tus muñecos están de acuerdo. Yo no los molesto, es mas, nos hicimos buenos amigos."

Florencia entonces se atrevió a reprocharle:
"¿Y entonces porqué me volcaste las sillas, eh?"
El duende Guin puso su sonrisa mas amplia cuando se disculpó:
" No me lo tomes a mal, eso fue sin querer. Cuando yo estaba en la casita descansando tranquilamente, se apareció esa gatita negra de bigotes blancos. El animalito habrá pensado que yo era un ratón, porque enseguida trató de atraparme, y yo asustado y escapando, tropecé con las sillas y las volqué."
"Ay, pobre", dijo Florencia, " Estás perdonado y le avisaré a la gatita, que ya no te moleste mas."
" No, no hace falta", dijo Guin. " Ya hablamos la gatita y yo y ahora nos hicimos amigos, amigos inseparables, diría yo."
Y Guin soltó una pequeña carcajada simpática.
"¿Sabes? ;dijo Florencia. " Será tan bonito , si nosotros dos también nos hiciéramos amigos inseparables."
" Me parece una idea fabulosa", contestó Guin y le estrechó una mano muy chiquita a Florencia.
Desde ese día, Guin y Florencia se hicieron muy amigos y Florencia empezó a cocinarle y a traerle restos de comida de la cocina.
Una vez Florencia mencionó a Guin frente a sus padres, pero estos no le creyeron nada, entonces Florencia decidió que iba a ser su secreto. El secreto de la amistad entre Guin y Florencia sigue hasta hoy y por siempre.
Hope nos contó esta historia, para resaltar que ustedes los niños ven cosas que los grandes ya no pueden ver. Por favor no dejen de ver esas cosas maravillosas y un día cuando ustedes sean grandes no dejen de verlas, porque junto a esos "otros mundos" la vida es mucho mas divertida!
Siempre sean niños en el corazón. Niños que van adquiriendo mas experiencia y acumulando años, pero sigan siendo niños y vean!
"Bueno, creo que ya se hizo muy tarde." Dijo Hope.
"¡Hope, muchas gracias por este día tan hermoso! ¡Nos vemos!"
"¡Chao chicos...hasta la próxima!"
¡Acuérdense de tomar la raíz mágica después de dejar el cuento!"

Capítulo Nº4  
Prontito el Capítulo Nº6