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Nuestra
experiencia en la Feria.
Visitala, te la recomendamos.
19
de abril de 2002 |
Este
año se habló mucho sobre cómo afectó
la crisis argentina a esta querida y tradicional Feria del
Libro , referente cultural de toda Latinoamérica. Se dijo
que la cantidad de expositores serían bastante menos
que años anteriores, que los stand serían
mas austeros y menos costosos, que las ventas serían
escasas y las ofertas pocas. Hasta se dudó de la
asistencia de suficiente público a este maravilloso
evento. Pero por suerte, nada puede con la fuerza que ha
movido a muchísimo público diariamente a La
Rural en busca de múltiples actividades programadas
para todas las edades y gustos. Se pueden encontrar Talleres,
Conferencias, Jornadas temáticas, Mesas redondas,
el 5º Congreso Internacional de promoción del
libro y la lectura , entre otras. Muchísimos stand
muy bien armados y atractivamente dispuestos para recibir
a los ansiosos visitantes que tocan y preguntan mucho antes
de decidir invertir en un nuevo libro, y la amable atención
de los expositores que guían y comentan sus libros
a los que lo necesitan. Pudimos ver una excelente organización
general de la feria, a cargo como cada año de La
Fundación El Libro.
Para
los niños, ya se puede decir que se entregó
lo mejor. No solo por mi opinión sino por la de otros medios
de prensa este año se pueden apreciar muchos stand
de editoriales dedicadas a la literatura infantil y juvenil,
coloridas, alegres y algunas de ellas, especialmente las
argentinas, ofreciendo magníficas ofertas de libros
de excelentes escritores a muy bajo costo, que permitieron
que hasta los bolsillos mas flaquitos pudieran llevarse
un ejemplar para los mas chicos sin tener que dejar de lado
la calidad literaria del libro infantil.
Los
niños tienen sus actividades bien organizadas en
salas destinadas y diseñadas especialmente para cada
tarea. Es maravilloso ver a los chicos reírse y asombrarse
por los cuentos de divertidos narradores que logran un ambiente
especial con sus oyentes. En la biblioteca infantil , ellos
pueden tocar los libros y sacarlos de los estantes y no
solo eso, además pueden acomodarse en los almohadones
para verlos con detenimiento. Otro lugar concurrido por
niños es la sala en la que los colores se hacen visibles
y los chicos pueden pintar acompañados por los grandes.
La guardería es un lugar entretenido, con mesitas,
juegos, y personal muy amable que los cuidan y hacen que
el tiempo pase rápido y con una sonrisa.
En
definitiva, la 28ª Feria del Libro de Buenos Aires
fue mas que recomendable.
Léeme
un Cuento participó del "5º
CONGRESO INTERNACIONAL DEL LIBRO Y LA PROMOCIÓN DE
LA LECTURA"