Cuentos de duendes, fantasmas y hadas Boletín Electrónico Gratuito de Cuentos y literatura infantil Literatura infantil y juvenil VER NUEVOS LIBROS cuentos y poemas infantiles Cuentos para chicos Reseñas de libros recomendados
¿Y vos qué estás leyendo?
CUENTOS PARA CHICOS
Actividades de
Promoción de la Lectura
y la Literatura Infantil
y Juvenil

Soles de niña (Poesía)
María Fernanda Macimiani

La niña mira
curiosa el cielo.
La niña pinta
un sol de caramelo.

Sus rayos dulces
tiñen de colores
las noches oscuras
todos los rincones.

Los rizos de sus soles
Se enredan en el viento
juegan con las manchas
y las hadas de los cuentos.

Ella pinta primaveras
sin lágrimas traviesas
sueña finales felices
como sus soles de seda.

Premio Pregonero Periodismo Digital

Publicado en la Antología de literatura infantil “A la hora de la siesta. Magia y rebeldía”, por Enigma Editores, año 2012.

Promoción de la lectura, literatura infantil y juvenil y libros para niños. Cuentos Infantiles Cuentos ilustrados de terror infantiles Cuentos Clásicos Reseñas de Libros para chicos y Novelas Juveniles Audiocuentos Nanas Rimas y Poesía infantil Teatro y Fábulas, Articulos y Talleres de cuentos. Premio Pregonero 2011

¡Que alegre es reciclar!

¡Que alegre es el carnaval!. Era el escrito que aparecía en la parte alta del trono de la reina. En verdad, todo estaba muy alegre y lucia divertido. Tiras de colores por donde quiera, globos y mascaras de todos los tipos, hechas con cartón. El trono era lo más bello, estuvo muy bien decorado. Le colocaron una gran corona adornada con varios pedazos de vidrio.

La reina "Claudia I" dijo unas palabras y nos invito a disfrutar el carnaval sanamente. Luego comenzó el baile. Unos niños destapaban caramelos y se los comían, otros bebían refrescos y comían torta. Los más pequeños desfilaban sus disfraces, mientras que los de sexto grado no paraban de bailar. Todo estaba tan alegre.

A las doce, sonó el timbre de salida y los niños partieron a sus casas. Los que vivimos cerca nos quedamos un rato más. Ahora todo estaba en silencio y con mucha calma pudimos observar que feo había quedado aquello...

El lugar estaba repleto de basura, servilletas, bolsas de caramelos, papeles ohhh... y refresco. Uno de nosotros dijo: _ Amigos como no hay nadie, comencemos a limpiar todo esto._ Es demasiado, tardaríamos mucho, respondió Edgar.

En eso llego la hermanita de Edgar con una bolsa, llena de pedazos de cartón con el que habían hecho las mascaras.
_ ¿Para que es eso?; le pregunte.
_ Construiré un barco, como el que hizo la maestra Carmen, cuando bailamos la lancha Nueva Esparta, respondió la niña.
_ Si es así, yo me quedo con las latas, haré un robot, dijo Carla.
_Un momento, los papeles de caramelos son míos, los usare para hacer unas flores, tuve que decir casi gritando.

Todo se volvió un alboroto porque ahora cada uno de nosotros quería apoderarse de la basura. Cuando nos dimos cuenta ya no quedaba casi nada. Nos vimos las caras y comenzamos a reír.

Edgar, que había dicho que era demasiada basura, quiso barrer el poquito que quedaba, porque ahora no parecía tanta. En eso, llegaron los profesores que se habían reunido preocupados porque los alumnos no habíamos aprendido lo que era conservar.

Se quedaron con la boca abierta cuando vieron la cancha limpia.
_ ¿Quién limpio todo esto?, Pregunto la directora.
_ Nosotros, respondimos casi asustados, escondiendo nuestros tesoros.

Pensamos que sé molestarían porque nos llevábamos todo aquello. Pero no, nos pidieron que contruyeramos nuestras cosas allí, en la escuela frente a los otros alumnos. Así lo hicimos. El lunes bien temprano, con la basura calcificada, fuimos al auditorio y delante de todos, cada uno construyo lo que había pensado.

Luego de muchos aplausos y felicitaciones, la directora aprovecho y explico lo que era el reciclaje. Pregunto quienes querían pasar al auditorio, la próxima semana, para mostrar sus obras, hechas con materiales de desecho. Todos levantaron la mano, por lo que se hubo que hacer una gran lista.

Como mis amigos y yo, éramos los que teníamos mas experiencia, pedimos que se colocaran varios pipotes de basura en la cancha cada uno con su nombre:
"Latas", "cartón" y "papeles".
De manera que pudiéramos clasificar los desperdicios, luego todo se iba guardando en el deposito. Semanalmente los alumnos de cada sección iban y seleccionaban lo que necesitaban para sus trabajos.

Los señores de la limpieza, también estaban muy contentos porque ahora no tenían casi nada que limpiar.

Todo en la escuela era alegría, como aquel día de carnaval. En el lugar donde estaba escrito ¡Que alegre es el carnaval! Hay se puede leer ¡Que alegre es reciclar!

Daniela Rivas.

Muchas gracias Daniela por compartir tu hermoso cuento con Leemeuncuento

Maria Fernanda Macimiani Escritora, Diseñadora Web Promotora de lectura
Unite a Léeme un cuento  en Facebook
Premio Pregonero Periodismo Digital
Hosting y Diseño Web www.hostingbaires.com.ar
ANUNCIE en este sitio para que podamos seguir dando servicio gratuito COLABORAR: info@leemeuncuento.com.ar

leemeuncuento.com.ar® 2000-2014 leemeuncuento.org®
  ARGENTINA de Maria Fernanda Macimiani © - Diseño, Idea y Selección de Contenidos
Prohibida la reproducción total o parcial. Permitido hacer enlaces directos a los contenidos publicados en el sitio. Contenidos Gratis
Los cuentos y demás textos recibidos se publican sin correcciones siendo responsabilidad del autor la ortografía de su material.