FÁBULA DE LA TRADICIÓN ORAL
ESCANDINAVA
(Versión y traducción del boliviano: Víctor
Montoya)
¿POR QUÉ EL OSO NO TIENE RABO?
Había una vez un oso que se encontró con un
zorro, que caminaba lentamente, llevándose un pescado
que había robado.
-¿De dónde sacaste ese pescado? -preguntó el
oso.
-Fui a pescar en el lago,
señor oso -contestó el
zorro.
Entonces el oso, al ver
que el pescado parecía fresco
y sabroso, decidió aprender a pescar y le preguntó al
zorro cómo debía hacerlo.
-Es muy fácil -dijo el zorro-, aprenderá muy
rápido. Lo único que tiene que hacer es ir
a un lago congelado, hacer un agujero en el hielo, meter
el rabo en el agujero y mantenerlo allí un buen rato.
No debe preocuparse si le arde un poco, eso suele ocurrir
cuando los peces pican la presa. Además, mientras
más tiempo esté su rabo en el agujero, serán
más los peces que pescará. Después, ¡a
la una… a las dos… y…, saca su rabo rápido!
El oso, ni corto ni perezoso,
hizo tal cual le dijo el zorro. Metió el rabo en el agujero y allí lo mantuvo
un buen tiempo. Después, ¡a la una… a
las dos... y…, se levantó de golpe y el rabo
se le cayó como un pedazo de hielo.
Desde ese día, que es hoy día,
el oso no tiene rabo.