Pinocho
de cristal
Hace mucho tiempo
en Francia había
un negocio muy muy famoso que vendía cristales.
Vendían cisnes, patos , etc...Todo de cristal
.Un día vino una escultura que parecía
un muñeco. Más tarde entró al
negocio una señora muy famosa.
- ¿Qué desea señora?
- No se. Estoy viendo
- ¡Ahhh!!! ¡Qué lindo!- gritó la señora.
- ¿Qué que?
- Este muñeco ¿Cuánto sale?
- $ 1000.000.000
- Me lo llevo
- Chau ,hasta pronto.
La señora del Valle se llevó la escultura, en una súper
limosina. Cuando llegaron fueron a un cuarto oscuro; muy oscuro. Allí había
una mesa y un almohadón violeta con flecos amarillos. Arriba
había una varita mágica . La señora del Valle
dejó la escultura en el suelo y agarró la varita . Se
puso unos metros atrás, en frente de la escultura y dijo:
-Ñoniatus
y la escultura cobró vida. Pero era de cristal. La señora
del Valle se presentó y dijo:
- Yo soy tu mamá y a vos te pondré Pinocho.
- Eh?
- Repetí conmigo:
- Vos
- Vos
- Sos
- Sos
- Mi
-MI
-Mamá
-Mamá
-Ah, vos sos mi mamá.
-Excacto.
-Ahora, andá al jardín y conocé las plantas.
-Bueno.
El chico fue. Mas tarde mientras jugaba con una ardilla ,vino Rolo.
Rolo era el ladrón mas famoso del mundo y se llevó a
Pinocho. Después de un mes, la señora del Valle preocupadísima
leyó el periódico y vio que decía:
“se ha encontrado a Pinocho”. La señora del Valle se fue .
Cuando llegó lo agarró y le dijo
-Te adoro .
Desde entonces, Pinocho fue al patio trasero, que es el lugar de la
casa más seguro.
FIN
Marisol
Autor:
Catalina Szejnblum
Escuela:
3ro B del Instituto Esteban Gascón de Buenos
Aires-Argentina

PINOCHO DE PORCELANA
HABÍA UNA VEZ UN SEÑOR
LLAMADO MANUEL. HIZO UN MUÑECO DE PORCELANA
.EL MUÑECO IBA A LA ESCUELA Y LE DECÌAN:
- SI TE GOLPEÀS, TE ROMPERÁS EN PEDACITOS.
PINOCHO, QUE ASÌ SE LLAMABA, VOLVIÓ A SU CASA . PERO NO
HABÍA NADIE. ENTONCES VOLVIÓ A LA ESCUELA. JUSTO EN ESE
MOMENTO..¡¡¡CAYÓ UN METEORITO!!!! SALIÓ CORRIENDO
HACIA LA PLAZA.. ALLÍ SE ENCONTRÓ CON GRILLO, QUE LE CONTÓ QUE
MANUEL, QUE ERA COMO SU PAPÁ, HABÍA IDO AL MAR ESCAPÁNDOSE
DE LOS METEORITOS.
PINOCHO CORRIÓ, CORRIÓ Y CORRIÓ HASTA LLEGAR AL
MAR Y CUANDO VIO A MANUEL LE GRITÓ: -¡PAPÁ! ¿CÓMO
NO ME AVISASTE? Y SU PAPÁ LE CONTESTÓ: - CREÍ QUE
ESTABAS EN LA ESCUELA.
-¡AAAH! EN ESE MOMENTO UNA BALLENA INTENTABA COMERSE A MANUEL.
PINOCHO DESESPERADO LE GRITABA: - ¡ YO TE SOLTARÉ!
MIENTRAS TANTO, LA BALLENA SE TRAGABA A MANUEL. PINOCHO SEGUÍA
NADANDO HASTA QUE SE HUNDIÓ. ENTONCES, APARECIÓ EL HADA
MADRINA Y DIO DOS GOLPECITOS SOBRE EL AGUA. PINOCHO APARECIÓ Y
EL HADA LE REGALÓ SU VARITA Y LE DIJO: - USALA PARA COSAS IMPORTANTES.
SE BUEN NIÑO. Y LO CONVIRTIÓ EN UN NIÑO DE CARNE
Y HUESO.
FIN
ESTRELLA
Autor:
Sofía Salatino
Escuela:
3ro B del Instituto Esteban Gascón de Buenos
Aires-Argentina

Pinocho de fuego
Hace muchos años en una casa en el Polo Sur
vivía un chico llamado Pinocho. Pinocho vivía
en una casa que era de metal y un poco de fuego y acero.
Pinocho nunca salía de la casa. Porque en el
Polo Sur hace mucho frío. Un día Pinocho
decidió salir, pero se había olvidado
que el era de fuego. Por suerte
pasó un amigo que era de agua e intentó salvarlo
pero...
- Un momento; yo no puedo agarrarte
- Pero ¿por qué?
- Porque soy de hielo.
- Pero intentálo...
- ¡No, tengo una idea!
- ¡Cuál, cuál!
- Yo voy a mi casa y busco una cuchara, un balde y un abrigo.
- ¿Pero no vas a tardar?
- Mi casa no está lejos de acá.
- Pero igual aunque tardes mucho o poco, igual me voy a morir.
- Hagamos un intento.
- No
- Sí
- No
- Sí
- Está bien, dejemos de hablar de esto que se hace tarde y me
voy a morir.
Pasó un rato...
Pinocho estaba en muy mal estado hasta que llegó su amigo.
- Ya te tengo ¡Sí! Ya te tengo. Ahora te voy a llevar casa.
- ¡Bueno, bueno! Dejá de hablar y llevame.
Y en la casa lo calentó con la estufa. Entonces Pinocho volvía
a la normalidad y preguntó:
- ¿Ya me puedo ir a mi casa?
- Sí, pero tomá esto. Es para que no te vuelvas a congelar.
Entonces Pinocho volvió a su casa. Pasaron años y años
y Pinocho se compró una casa en Buenos Aires para poder vivir
mejor.
Nicolás
Autor:
Bruno Lorenzo
Escuela:
3ro B del Instituto Esteban Gascón de Buenos
Aires-Argentina

Pinocho de hojas
Había una vez un bosque y en el bosque había
una casa. En la casa había una señorita
llamada Carola y su gato llamado Rasputín. Rasputín
siempre subía a los árboles y cuando
bajaba tiraba muchas hojas.
Un día Rasputín subió a un árbol y cuando
bajó se tiró a dormir en las hojas. Luego se fue, y las
hojas quedaron en forma de títere. Era un Pinocho de hojas. Un
día Pinocho despertó y vio un lápiz y un camino
de hojas para dibujar que lo llevó a la casa de Carola. Carola
lo vio y decidió que se quede. Luego Pinocho preguntó:
- ¿Me das lápices de colores?
- Si, claro. - Contestó Carola.
Un rato después fueron a trepar a los árboles, compraron
golosinas, etc...Carola fumaba. Un día dejó en el cenicero
el cigarrillo prendido. Pinocho no sabía qué era, entonces
lo tiró al piso y salió de la casa. El gato estaba trepado
a un árbol y Carola estaba tomando sol. Luego de un rato se quemó la
casa donde estaban las hojas para dibujar. Pinocho intentó ir
a buscarlas pero no se acordó que era sensible al fuego. Carola
le dijo que no vaya y Pinocho empezó a llorar. Unos minutos después
a Carola se le ocurrió escupir para que se apague el fuego. Luego
pudieron rescatar las hojas de Pinocho y se tiraron al pasto para descansar,
y colorin colorado este cuento se ha acabado. Entró por un zapatito
roto para que usted me cuente otro.
Zoe
Autor: Maite Fernandez Zuñiga
Escuela:
3ro B del Instituto Esteban Gascón de Buenos
Aires-Argentina

Pinocho
de madera
Hace mucho tiempo en el pueblo de Estrellas, había un anciano
que se llama Gepetto. Él hacía muñecos, marionetas
y animales. Una vez hizo un muñeco de madera. Pero no de una madera
normal, sino mágica. Después él hizo un sombrero
y un chaleco rojo con tela, también zapatos. Un día Gepetto
le pidió a un sauce mágico que era el más sabio
del pueblo, si podía convertir a Pinocho, que así se llamaba
el títere, en un nene de verdad . Después de una semana
Pinocho encontró un cuento mágico, lo abrió y se
metió adentro.
En el libro había mucha lava y casi queda adentro del libro. Cuando
salió, no había nadie. El papá se había ido
a buscarlo y se lo comió un tiburón .Entonces Pinocho empezó a
buscar y no lo encontraba . Hasta que escuchó una voz que se parecía
a la de su papá . Después, el papá pudo escapar
del tiburón . Pinocho lo encontró y festejaron muy contentos.
fin
Celeste
Autor: Carola Biglieri
Escuela:
3ro B del Instituto Esteban Gascón de Buenos
Aires-Argentina

Pinocho
de paja
Hace muchos años en el planeta Tierra, una
malvada bruja creó a Pinocho; un muñeco
destructor que era de paja. Pinocho atacó toda
Rulandia. Mientras tiraba bombas, chocó contra
un árbol. No le dolió; pero se paralizó.
Entonces la bomba explotó. Pinocho perdió la
memoria. Entonces construyó todo lo que había
roto. Luego un titiritero lo llamó para que
trabaje con él. Se encontró con muchos
amigos que se llamaban: Pubuscu, Queles, Chuflito,
Gastón y el mejor... Pepe Grillo. El titiritero
iba en su carreta de pueblo en pueblo. Mientras viajaban
Pinocho se cayó al agua y se desarmó.
Un pulpo que todos los días veía el sol
por debajo del agua, lo sacó porque no lo dejaba
ver.
Al pobre lo encontró Gepetto, se lo llevó, lo armó y
lo usó como títere mientras tanto Pepe se refugió en
su bolsillo. La bruja se convirtió en una princesa. Gepetto se
casó con ella y tuvieron 3 hijos:
Pepe, Pinocho y Joaquín
Hernán
Autor:
Patricio Siquot
Escuela:
3ro B del Instituto Esteban Gascón de Buenos
Aires-Argentina
Pinocho de piedra
Había una ves un inventor llamado Lancus. Un
día Lancus hizo un muñeco de piedra.
Al otro día lo llamaron y le dijeron que se
tenía que ir a Chicago. Lancus dijo:-Vení Pinocho
(era el muñeco). Pinocho no le contestó.
Lancus pensó que Pinocho ya estaba con él;
entonces se fue. Cuando Pinocho bajó, (estaba
durmiendo en su cuarto) le dijo:-Lancus,..¿ me
hacés la leche? Lancus no respondió porque
estaba en Chicago. Pinocho lo buscó por todas
partes y no lo encontró. Entonces se largó a
llorar. ¡Lancus se murió! Dijo Pinocho
y le crecieron los pies. Volvió a decir muchas
veces que Lancus se había muerto y sus pies
crecieron doce veces mas que él. Pinocho estaba
muy desconsolado, pero como era optimista pensó:-Voy
a salir en las revistas, los diarios, el libro de los
records, todo, todo y voy a ser multimillonario. Después
salió a la calle. Con cada paso ruidoso que
daba todas las personas saltaban. Al día siguiente,
como él quería,
salió en todos los diarios, revistas etc...Pero el problemas era
que todos pensaban que Pinocho se ponía los pies para ser rico.
Entonces lo encerraron en la cárcel por mentiroso. Pinocho no
entendía nada. Pasaron muchos días y Pinocho se iba gastando.
Parecía mas viejo; hasta que un día vino un policía
y le dijo: -Pinocho, tenés compañía
-¿Quién es? -Preguntó el muñeco.
-Un señor llamado Lancus que pago para salvarte.-Respondió el
policía. -Vio en el diario que estabas en la cárcel y vino.
Después vino Lancus y se encontró con pinocho y se fueron
a casa.
Lorenzini
Autor:
Miguel Szjnblum
Escuela:
3ro B del Instituto Esteban Gascón de Buenos
Aires-Argentina
Pinocho de vidrio
Hace mucho tiempo en algún lugar de Rumania
vivía un delincuente, que se llamaba Treto. Él
era el más buscado. Nunca fallaba hasta que
un día falló. Resulta que vivía
en una casa de vidrio que estaba protegida por una
enorme cueva. Él tenía una enorme fortuna
guardada.
Un día cuando salió, unos policías descubrieron
la casa y la fortuna, y se la llevaron. Al rato, cuando volvió,
Treto vio que su fortuna no estaba y se le revolvió el cerebro;
tanto que la sangre toda revuelta le llegó hasta las manos. Tanto
sufrió que agarró unas piedras y decidió que las
tiraría. Cuando agarró la primera que era muy pero muy
filosa se cortó. La sangre se derramaba por la piedra. Él
puso cara de dolor, pero no le importó. La tiró contra
un vidrio. Un trozo de vidrio cayó. Tenía una forma rara
y estaba manchado con sangre. El resto de los trozos de vidrio cayeron
formando un cuerpo. Treto no prestó atención. Cuando iba
a tirar la última piedra al último vidrio, vio que la piedra
estaba completamente manchada con chorros y chorros de sangre que le
seguía saliendo a Treto. Al menos le quedaba sangre en el cerebro.
La tiró. El vidrio se encogió y tomó la cara mas
o menos de un niño. Tenía la nariz puntiaguda, algo parecida
a un gorro, una boca, unos ojos y un poco de pelo. Todo de vidrio. Treto
lo miró. Vio que parpadeó y salió corriendo. Lo
que pasó fue lo siguiente: La sangre que manchaba a el vidrio
que formaba al niño estaba toda revuelta. Eso haría que
el niño fuese malo. Si se volvía a revolver, alguna de
los dos (Treto y el niño) sería bueno. El niño de
vidrio se desvaneció de cansancio. Lo recogieron dos pequeñas
ratas que le pusieron de nombre, Pinocho. Cuando despertó, las
ratas le contaron lo sucedido (ratas de la cueva lo habían visto
todo) Pinocho miró, las golpeó y se fue corriendo. Cuando
pasaba por una calle no se resistió. Había muchas casas
de joyas. Después de robar todo, fue a una casa de vidrios, atraído
por el vidrio. Ahí encontró a Treto, que por supuesto amaba
el vidrio. Treto apenas vio a Pinocho se fue corriendo por la salida
de emergencias. Pinocho vio una enorme ventana donde se asomaba Treto
para ver si habían moros en la costa; pero vio a Pinocho que lo
miraba; entonces Treto llamó a unos amigos para que lo mataran.
Los hombres eran altos con negras camperas de cuero y anteojos oscuros.
-¡A él!- gritó Treto desparramando saliva por el
vidrio. Pinocho corrió hasta que se encontró en un callejón
sin salida. Allí vio una tapa que daba a la alcantarilla mas grande
del pueblo. Pinocho se esforzó mucho para abrirla hasta que vinieron
las ratas a ayudarlo.
-¡Eres todo un golpeador!- le dijeron -¡pero te perdonamos!-
y abrieron la alcantarilla.
La pena invadió a Treto que bajó rápidamente por
las escaleritas que Pinocho y las ratas no habían visto. Y ahí estaba él.
Pinocho estaba tumbado boca abajo en el agua. Las ratas lloraban y se
pellizcaban. Treto entendió. “¡AAAAAAHHHHHHH!!!!” gritó Treto
y les rompió la cara de un puñetazo a sus ex amigos. Por
haberle roto la cara a sus ex amigos, la sangre se revolvió y
le llegó hasta el cerebro. Luego Pinocho levantó el rostro
con una pequeña sonrisa dibujada y unos ojos tiernos. A él
también se le había revuelto el cerebro. Las ratas miraron
a los de nuevo mejores amigos de Treto, porque si no lo hubiesen podido
acorralar no tendrían una casa de vidrio y ni siquiera hubiesen
podido vivir a la cálida luz del fuego de la chimenea.
fin
PELO
Autor:
Francisco Leiva
Escuela:
3ro B del Instituto Esteban Gascón de Buenos
Aires-Argentina
Pinocho se sacrifica por
sus hijos
En un pueblo llamado Carimbú , en el 2003 vivía
un muñeco de madera llamado , Pinocho. Un domingo
a la tarde decidió irse. Él no tenía
ni un centavo, entonces fue caminando y según
el dicho:”todos los caminos van a Roma “ cuando
se cansó de caminar estaba en Roma.¡Un
lugar precioso! Pinocho tenía treinta y cinco
años y seguía viviendo ahí. Tenía
tres hijos. Uno se llamaba Carlos, el otro Martín
y el otro Mariano. Carlos tenía 10 años,
Martín tenía 4 y Mariano tenía
2 años. La esposa se llamaba Jorgelina pero
Pinocho se había separado.
Un domingo a la mañana fue con sus tres hijos al cine y se encontró con
un amigo del pueblito donde vivía antes y Pinocho le dijo:
- ¿Qué hacés acá?
- ¡Pinocho, hola!
- ¡Hola! ¿Cómo estás?
- Y ahí ando, no tengo casa.
- Querés vivir conmigo.
- Si tenés lugar, bueno- dijo
- Dale, total yo tengo una cama más.
Llegaron a la casa y a Pepe le encantó. Pasó unos días
ahí y un día Pepe estaba cocinando, se le cayó la
sartén al piso y se empezó a quemar toda la casa. Todos
bajaron pero Pinocho se olvidó de bajar a Mariano. Cuando Pinocho
ya estaba abajo no sabía si ir a buscarlo. Fue. Pinocho lo tiró por
la ventana y abajo lo agarró Pepe y Pinocho se murió.
FIN
SANGRE
Autor:
Gastón Vergagni
Escuela:
3ro B del Instituto Esteban Gascón de Buenos
Aires-Argentina
Pinocho y sus amigos
Había una vez un juguete de metal, que se llamaba
Pinocho. Pinocho iba a la escuela, tenía 15
años e iba a secundaria. De altura medía
1,30 m. Se había hecho solo .
En la escuela tenía muchos amigos: Juan, Franco, Tomás,
Patricio y Gerónimo. Sus amigas se llamaban Anabela, Juana, Valeria,
Camila y Tamara.
Pinocho se divertía con sus amigos. Paseaban e iban al restaurante.
Un día mientras caminaban, se encontró con un chico chistoso,
travieso y mal educado, que venía acompañado por un grupo
de chicos. Siempre los molestaba.
Pinocho y sus amigos decidieron pelear.
Pinocho se acercó a un chico, pero otro chico, que era el jefe
del grupo le pegó y Pinocho se enfureció. Le tenía
tanta rabia...
Finalmente el grupo dijo:- nos rendimos.
- Bueno, dijo Pinocho.
- El jefe preguntó: -¿ Cómo te llamás?
- Pinocho - respondió el muñeco.
- ¿y vos? - Preguntó Pinocho.- Iván.
y colorín colorado... este cuento se ha acabado.
Federico
Autor:
Tomás Rodriguez Graham
Escuela:
3ro B del Instituto Esteban Gascón de Buenos
Aires-Argentina
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