EL
GUSANITO Y EL TREN
Larga
y serpenteada como culebra, se extendía
la carrilera por el pequeño pueblo de Silvana
, Huu...chucu chucuu huu....
Gritaba a todo pulmón la loco, loco locomotora
coco huu..chucu chucu chu...
-¡terremoto
terremoto!,exaltado grita Gose ,solo dos días
llevaba el pequeño gusano verde y baboso
viviendo debajo de la carrilera.
-porque
haces semejante estruendo gusano de metal? ,acaso
tu madre no te enseño modales?. Le dice
Gose a Coco.
-bajando
su mirada Coco pregunta, ¿quién interrumpe
mi alegre recorrido? Y preciso en la parte más
emocionante?.
¿No ves que esta es mi labor? , O si no ¿cómo quieres que
los pasajeros se enteren de mi llegada a la estación?
Gose
miró a Coco recorriéndolo con curiosa
mirada, la verdad no conocía de un trabajo
tan estruendoso.
Gose
dice a Coco resignado, empacaré y me marcharé
-si
señor, adiós gusano de metal, espero
no escucharte jamás.
El
pequeño gusano Gose se arrastra y se arrastra
por la carrilera, anochece, amanece y por fin encuentra
un agradable y cálido lugar debajo de la
carrilera.
-creo
que descansare después de este largo viaje,
en un profundo y tranquilo sueño cae Gose.
-¡terremoto
terremoto! Vuelve a gritar Gose Huu. chucu chucu
hu....
Pero que significa esto gusanote de metal estruendoso, ¿acaso
quieres hacerme imposible la existencia? Gritó rojo de la furia
el verde gusanito
¿Por
qué mejor no cambias tu hogar a un frondoso árbol
como todos los gusanos?
-por
que no me da la...la....
De
pronto Gose comienza a tartamudear y queda sorprendido
al ver que quien le hablaba era una dulce y encantadora
gusanita de seda llamada Betty, que viajaba en
el tren.
-disculpe
usted bella dama pero después de tanto caminar
solo quería evitar encontrarme con este
gusano de metal, responde Gose, subiendo de nuevo
su tono de voz.
-pero acaso no sabes que la carrilera pertenece a Coco, la locomotora?
-no,
responde apenado Gose.
¡Claro
que me pertenece¡, replicó Coco y
dime ¡qué locomotora que se respete
deja de emitir su agradable resonancia? Antes y
después de salir de la estación?
-¡quieres
decir, que aún permanezco cerca de la estación?
pregunta Gose perturbado
Pobre
Gose, ni siquiera se percataba que su pequeño
tamaño le impedía recorrer largas
distancias.
-ya
que hemos aclarado el asunto, permítame
continuar mi recorrido señor Gose. Huu...chucu....chucu
chu...., se retira airada la locomotora
-después
de todo, las cosas no andaban tan mal para Gose
pues aquella noche soñó con la adorable
Betty
Huu
chucu chucu...chu
-¡Betty,
Betty! Exclama emocionado Gose ¿acaso a
Gose ya no le molestaba el estruendoso Coco?
-¡claro
que no¡, por que este escandaloso rugir avisa
que Betty pasará una vez mas como lo ha
hecho toda la semana muy puntual.
-adiós
adiós, grita entusiasmada Betty por una
de las ventanas del tren ondeando su delicado pañuelo
de seda.
-adiós
adiós responde Gose entre ruborizado y emocionado.
Bueno
entre el huuu..chucu chucu chu... el humeante olor
de carbón y ondeante pañuelo, sucedió lo
previsto, un gran matrimonio entre Gose y Betty,
quienes celebraron sus nupcias en la larga y serpenteante
carrilera, y el padrino de bodas fue por supuesto
Coco la locomotora.
Muchos
fueron los días que transcurrieron y mucho
los bebes gusanito que nacieron en este hogar de
carrilera, pero Coco no dejaba de alborotar con
su estruendoso anuncio.
La
decisión fue tomada Gose, Betty y gusanitos
se trasladaron a un frondoso manzano que se erguía
en el patio trasero de la estación y a lo
lejos se escuchaba el estruendoso hu.. chucu chucu...
huu...
FIN
|