Amor,
cacerolas y ladrones
Personajes:
Catalina
y Federico ( pareja de recién casados)
Ladrón I , Ladrón II y Ladrón III
La Pintora
El Perro
ESCENA
I
(Sala
de una casa de campo . La luz cae sobre FEDERICO
y CATALINA al tiempo que se escuchan los acordes
de la marcha nupcial . La pareja posa para un retrato
: El sentado, ella parada detrás como en
las viejas fotografías. Frente a ellos,
ante un caballete, la PINTORA).
CATALINA : ¡ Ay
, Fede, seremos tan felices y comeremos tantas
perdices !
FEDERICO : No sabía que ser felices era cuestión de perdices,
pero ahora que lo sé, no quedará copetona con copete. Te lo prometo
, Cata.
CATALINA : ¡ Fede , qué bueno eres ! . Te aseguro que no te arrepentirás
de haberte casado conmigo. Verás qué limpia y reluciente tendré la
casa. Y ni te cuento lo bien que cocina tu mujercita . Además tendremos
muchos hijos y ....
FEDERICO : ( con gesto grave ) Catalina, si quieres ser una buena esposa
, tendrás que obedecer mucho y pensar poco. Así me lo aconsejó mi
madre ( se escucha la risita burlona de la PINTORA . FEDERICO continúa
más solemne aún ) Obedecer como un soldado y pensar como un...
tarado.
CATALINA : Siempre he tenido la impresión de que mis rulos se estropean
cuando pienso...( lo considera un instante ). De acuerdo , mi Federico pensará por
los dos.
FEDERICO : ( incorporándose ) Cata, apoya esa cabecita en mi hombro.
( Ella obedece. La PINTORA se acerca a reacomodarlos. Mientras ubica a Catalina,
FEDERICO se aleja unos pasos )
FEDERICO : ( aparte ) Que no piense, eso es lo mejor. De otra forma puede descubrir
que los botones dorados que guardo en la cómoda son monedas de oro.
Y es capaz de gastárselas en cualquier pavada. ( escandalizado ) Al
oro, ¡ MI oro !
ESCENA
II
(Un
camino. Tres hombres avanzan, sigilosamente y mirando
hacia todos lados. En primer lugar el LADRÓN
III, pequeño y escuálido, con una
bolsa al hombro; lo sigue el LADRÓN I, robusto
y de cuchillo en mano , finalmente, tropezando
y como a tientas a pesar de sus gafas , el LADRÓN
II.
Cuando llegan al centro del escenario, el LADRÓN III se detiene abruptamente,
los otros dos chocan entre sí y caen. El LADRON I, para desquitarse,
toma al primero por el tobillo y éste aterriza en media de un desparramo
de cacerolas ) .
LADRÓN I : ( incorporándose) .En el mundo se ha perdido la decencia,
si señor, la decencia...( aparta de un manotazo al LADRÓN II
quien, en busca de sus anteojos perdidos, le ha tapado la boca ). La gente
honesta, que trabaja todo el día para bien de la sociedad y de sus semejantes,
ya ni una moneda tiene para comer.
LADRÓN III : Dice que las monedas se comen ¡ Ji, ji, ji !
LADRÓN II : ( encontrando por fin sus anteojos ) ¿ Y por qué te
preocupas por la gente honrada, si tú no eres honrado ?
LADRÓN I : Por supuesto que no soy honrado, pero le robo a los honrados.
Y si no tienen plata, ¿ qué les voy a robar ?. Sí, señor,
el mundo ha perdido la decencia : ya no queda ni a quien robarle.
LADRÓN II : No seamos pesimistas. Al caminante no le pudimos sacar dinero,
pero sí unas cuantas cacerolas. ¿ Ven esa casa ?
LADRÓN III : ¿ Cuál casa ?
LADRÓN II : Esa, ¿ no la ven ?
(Los otros se dan cuenta de que se ha sacado los anteojos para limpiarlos y
está apuntando con su dedo para cualquier lado. Se los colocan sin demasiada
delicadeza).
LADRÓN II : ( esta vez señalando el lugar correcto ) Allí iremos
a vender las cacerolas.
LADRÓN I : ( con actitud feroz y desenvainando la navaja ) ¿ vender
?
LADRÓN III : Está chiflado.
LADRÓN II : Un momento, Escuchen mi plan...
( Quedan cuchicheando entre ellos )
ESCENA
III
(
La cocina de una casa de campo) .
FEDERICO : Ya terminaron los festejos de nuestra
boda y debo volver a mi trabajo. Iré a encerrar las vacas en el establo, pero cuando vuelva tendré hambre.
Prepara algo bueno para comer sin olvidar un gran jarro de cerveza.
CATALINA : Como tú digas, esposo mío. Todo lo encontrarás
dispuesto y requeterriquísimo.
( Se despiden. Federico sale )
(Catalina comienza a canturrear mientras ordena la cocina. Por la puerta se
asoma el PERRO, pero ella no ha reparado en él).
CATALINA : Ya es hora de que prepare la comida de mi Federiquito. ( Toma una
gran chuleta. La golpea y condimenta ostentosamente ). ¡ Listo !. Ahora
la cerveza . ( Mientras va en busca de la cerveza y llena la jarra , el PERRO
aprovecha para robarse la chuleta . Ella alcanza a verlo cuando éste
sale por la puerta ) ¡ Maldito perro, venga para acá ! ( apoya
la jarra sobre la mesada con tan mala suerte que cae desparramando su contenido
en el suelo. CATALINA ya ha salido corriendo detrás del PERRO )
ESCENA
IV
CATALINA
: ( entrando, vencida y llorosa ) ¡ Perro
de porquería....! ( Ve la cerveza derramada
) Encima se me volcó la cerveza... ¿ qué hago
ahora para que Federico no vea este desastre ?... ¡ Ya
sé !. Tiraré harina sobre la cerveza.
Todo quedará blanquísimo y no se
notará el estropicio. ( Ya con ánimo
optimista, esparce harina generosamente sobre el
piso. En eso está cuando entra FEDERICO
).
FEDERICO : ( Mientras se sacude la harina que ha
caído sobre él.
Con voz doliente) Dios mío, Cata, qué sucede aquí ?
CATALINA : ( Sin saber como disimular la situación ) Nada...bueno...mira,
estaba preparándote una hermosa chuleta cuando fui a buscar la cerveza
y...el perro se la llevó. Mientras lo perseguía se me volcó la
cerveza. Y cuando estaba blanqueando con harina...
FEDERICO : ( furioso) ¡ Me ensuciaste a mí !
CATALINA : Pero el resto de la casa está tan limpito que da gloria verlo. ¿ No
me felicitas, Fede ?
FEDERICO : ¡ Ay, Cata !. ¿ Cómo pudiste, en tan poco tiempo,
hacer tantos desastres ?
CATALINA : Una se las arregla para todo.
FEDERICO : ( reprobador )¡ Catalina !
CATALINA : ¿ y ahora qué hice mal ?
FEDERICO : Me quedé sin chuleta, sin cerveza, sin harina...
CATALINA : ( mimosa ) . No te enojes , Fede. Yo no sabía qué hacer
y tú debiste advertírmelo. ¿ No quedamos en que pensarías
por los dos ?
FEDERICO : ( aparte ) Esto de tener una esposa que no piensa me está saliendo
un poco caro. No me queda otro remedio que proteger mis monedas porque esta
mujer es capaz de usarlas para adornar el jardín. ( Reflexiona un rato,
no sin cierto esfuerzo. Luego dirigiéndose a Catalina ). De acuerdo,
te perdono. Pero ahora vas a escucharme bien : dame los botones dorados, yo
los enterraré.
CATALINA : ( mortificada ) Pero...¿ por qué, Fede ?. Perderán
su brillo los pobrecitos...
FEDERICO :( terminante ) Prometiste obedecer.
CATALINA : ( cuadrándose ) Sí, Fede.( va en busca de la bolsa
con monedas y se la entrega )
FEDERICO : Las enterraré, pero nada de mirar , eh... ( Cata asiente
dándose vuelta y Federico sale al jardín. Al rato vuelve sin
las monedas) . Ya está hecho. Ahora promete que ni las tocarás
ni las mirarás.
CATALINA : ( risueña ) ¿ Cómo las voy a mirar si están
enterradas ? ¡ Qué tonto es mi Federiquín !
FEDERICO : ( aparte ) No lo digo yo, cuando una mujer piensa es un peligro.
( A Catalina ). Volveré a mi trabajo y cuando regrese ...
CATALINA : Tendrás toda tu ropa limpia y planchada.
FEDERICO : ( rezongando )¡ Qué ropa ni ropa, comida es lo que
quiero! ( Sale )
ESCENA
V
La
misma cocina. Catalina está planchando.
Los LADRONES golpean a la puerta.
LADRÓN II . ¡ Señora !
LADRÓN III : ¡ bella señora
!
CATALINA : ¿ Qué quieren ?. Si venden acondicionador para el
cabello ni se molesten. Desde que me casé mis rulos están cada
vez mas armados y brillantes.
( Mientras ella contesta los LADRONES han entrado )
LADRÓN II : Venimos a ofrecerle estas magníficas y relucientes
cacerolas.
CATALINA : ( Entusiasmada )¡ Qué lindas ! ( compungida ) Pero
no las puedo comprar. Mi marido está en el campo y no tengo ni una moneda...
LADRÓN I : ( que se ha colocado detrás de ella y la amenaza con
su cuchillo ) Cuánto lo siento porque...
CATALINA : ( sin darse cuenta ) Esperen,¿ no les darían lo mismo
unos botones dorados?. Mi marido los enterró hace un rato por ahí.
Eso sí, tendrán que desenterrarlos ustedes porque yo le prometí que
no los miraría ni los tocaría.
LADRÓN II : Echaremos un vistazo.
LADRON III : ¡ Justo él, un vistazo ! ¡ Ji, ji , ji !
( Salen y Catalina vuelve a sus tareas tratando de no mirar hacia afuera. Al
rato entran de nuevo los tres)
LADRÓN II : Señora, estos botones no valen nada, pero hacemos
el trato. Las cacerolas son suyas.
LADRÓN III : ( retirándose último ) Sus rulos nos han
convencido.
ESCENA
VI
(
La misma cocina. Entra FEDERICO, muy cansado )
CATALINA : ( abrazándolo ) ¡ Qué suerte que volviste !
Mira, me las arreglé para comprar todo esto con tus botones dorados.
Pero yo no los toqué ni los miré , los mismos vendedores los
desenterraron.
FEDERICO : ( desesperado ) Catalina, esos botones son monedas de oro y eran
toda nuestra fortuna...
CATALINA : ( grave ) Yo no lo sabía, Fede. Debiste advertírmelo...
Pero no te preocupes, maridito, correremos tras los delincuentes y recuperaremos
nuestro oro.
FEDERICO : ¡ Qué remedio queda !. Prepara algo para comer y beber
en el camino, pues me tienes con la
panza vacía. Yo partiré primero y tú me sigues. ¡ Ah
!, no te olvides de asegurar bien la puerta ( sale). CATALINA : ( coloca en
un zurrón que cuelga de su cintura una bolsa de nueces y una botella
de agua. Luego se detiene ante la puerta, dubitativa ) Me dijo que la asegurara
bien. ¡ Ya sé ! En ninguna parte estará más segura
que llevándola conmigo ( Carga la puerta y sale )
ESCENA
VII
Un
frondoso árbol al borde de un camino . La
PINTORA está trabajando en un paisaje. Escucha
voces, levanta su caballete y se esconde. Entran
FEDERICO Y CATALINA, ella aún con la puerta
a cuestas.
CATALINA : ( Quejosa ) Fede, esto me pesa mucho. ..
FEDERICO : ( enojado ) Basta de charla. Tú la trajiste dejando nuestra
casa desprotegida, ahora la cargarás. ( Se detiene y estudia el lugar
) Ya está anocheciendo y será mejor que subamos a este árbol
para resguardarnos de las fieras.
( Ayuda a subir a Cata , con puerta y todo. Luego sube él . La PINTORA
se acerca a saludarlos , pero se escuchan otras voces y decide volver a su
escondite )
( Entran los LADRONES)
LADRÓN II : Al tomar esa senda errada perdimos mucho tiempo. No creo
que podamos llegar a la ciudad antes de la noche.
LADRÓN I : ( Deteniéndose) No importa, dormiremos por acá.
( Sopesa la bolsa llena de monedas. ) . ¿ No les dije yo ?. Aún
queda gente honrada en el mundo. Así da gusto ser ladrón.
LADRÓN III : ¿ Gente honrada ? ¡ Ji, ji, ji !. Gente tonta,
dirás.
LADRÓN I : ( propinándole un buen golpe ) ¡ Este petiso
no tiene valores !( al ver que el LADRÓN II sigue caminando y va a tragarse
el árbol) . ¡Eh ! ¿ Dónde vas ?
LADRÓN II : ( que efectivamente ya chocó contra una rama. Medio
atontado ) Lo importante es que ahora estamos en el buen camino. pero creo
que tendríamos que descansar un rato.
LADRÓN I : Cierto, por hoy trabajamos demasiado.
( Se acomodan bajo el árbol y se duermen ).
ESCENA
VIII
(
El mismo lugar. La PINTORA sale de su escondite
y estudia la escena . Va por sus elementos de trabajo
y se dispone a pintar )
CATALINA : Fede, las nueces son muy pesadas... ¿ Puedo
tirar las nueces ?
FEDERICO : Ahora no, Cata, nos van a descubrir.
CATALINA : Yo las suelto, Fede, no aguanto más.
( Tira las nueces. LADRON II Y III se despiertan. La PINTORA se esconde presurosa
)
LADRÓN II : Está granizando, con razón tengo tanto frío
( se envuelve en la bufanda y se duerme )
LADRÓN III : Ahora el granizo viene comestible ( recoge las nueces )
Para mí solito... ( al rato se lo oye roncar)
( La PINTORA retorna a su lugar )
CATALINA : Fede, voy a tirar el agua
FEDERICO : No lo hagas, por favor, no lo hagas.
( CATALINA arroja el agua sobre el LADRÓN I y la botella sobre LADRÓN
III. La PINTORA vuelve a esconderse )
LADRON I : ( despertando bruscamente y buscando al culpable) ¡ Siempre
haciendo bromas este infeliz! ( Le da un buen golpe en la cabeza al LADRÓN
III y vuelve a dormirse )
( La PINTORA retorna a su caballete )
CATALINA : Fede, la puerta es muy, muy pesada...Yo la tiro , Fede.
FEDERICO : Por lo que más quieras, Catalina. Por mis monedas, por mi
suegra, por la salud de nuestros hijos...No la sueltes , Cata.
CATALINA : Nosotros no tenemos hijos...
FEDERICO : Pero los tendremos, Cata, tú misma lo dijiste .
CATALINA : Es cierto, pero yo la tiro igual.
( Cae la puerta con gran estruendo )
LADRON I : ( despavorido ) ¡ Estalló la guerra, moriremos todos
!
LADRÓN II : ( que intenta despertar al LADRÓN I sin lograrlo
) ¿ Quién lo mató ?
LADRÓN I : ¡ Qué se yo !
LADRÓN II : ¿ Vamos a usarlo como escudo !
( Lo alzan y se lo llevan. En su huída ni siquiera ven a la PINTORA
que no alcanzó a esconderse )
ESCENA
IX
(
FEDERICO Y CATALINA descienden del árbol
)
CATALINA : ( orgullosa ) Fede...¿ notaste que yo solita los ahuyenté ?
FEDERICO : ( temblando ) sssssí
CATALINA : Después de todo no tengo tan malas ideas. Si no te parece
mal, empiezo a pensar de nuevo. ¡ Total !. Algún día la
moda cambiará y se dejarán de usar los rulos.
FEDERICO : De acuerdo, Cata. De aquí en adelante puedes pensar todo
lo que quieras, hasta que soy un tonto, pero... harás bien tu trabajo.
Nada de decirme ( imitándola ) " Tú no me lo advertiste,
Fede ".
CATALINA : ( Yendo hacia él ) Fede, me parece que te estás avivando
demasiado pronto...
FEDERICO : ( tomándola de las manos ) Cata, no hay estupidez que aguante
tantos desastres.
CATALINA : ( mimosa ) Ay, Fede...
FEDERICO : ( enternecido ) Ay, Cata...
( Se preparan para un beso . La PINTORA se acomoda frente a su caballete .
Después de un romántico suspiro, comienza a retratarlos )
*FIN*
Griselda
Gálmez
Versión
libre de un cuento popular en un acto.
Publicada en "Caminantes 4,5 y 6" de
editorial e.d.b.
|