
Jugando
A Cecilia
A Laura
Por comprender el alma
Tus manos se transforman
en las garras de un monstruo
para asustarme en los umbrales
y juego a que te temo
y juego a que yo tiemblo.
Tus manos toman la plancha,
estiran un viejo pañuelo
para jugar a planchar
y juego a que yo te creo
y juego a que me quemo.
Vuelvo a ser una nena
de tu mano y con tus sueños.
Y sé que soy una mamá.
Y sé que crezco y crezco.
Cecilia Sottano y Laura Corsi son psicólogas. Cecilia en 1996 trabajaba en el Programa de Maternidad e Infancia, en el Hospital Luis Lagomaggiore, en Mendoza. Fue quien junto a María Eugenia, otra psicóloga, me asistió durante los primeros cinco meses de vida de Mariángeles. Fueron cinco meses críticos. Con ella empecé a ser mamá de una niña especial. Su tarea fue acompañarme, escucharme, alentarme, valorarme. De lo compartido guardo muchos recuerdos, imágenes limpias y luminosas de un tiempo en el que crecí como mamá y como mujer. Pero hay un recuerdo que emerge entre muchos otros, el día que Maru dejó la incubadora y "bajó a cuna".Yo entré a la sala, Cecilia y María Eugenia me observaban del otro lado del vidrio, lo golpearon suavemente con sus dedos para que yo me diera cuenta lo que estaba sucediendo. Pronto dejaríamos el hospital. Las tres llorábamos.
Laura trabajaba en 1998 en D.I.E.T (Dirección de Estimulación Temprana) en La Rioja. Desde que Mariángeles ingresó a este programa ella generó un espacio donde poder fortalecerme en esta tarea de ser mamá y de ser mujer en una etapa difícil y diferente de mi vida. Su tarea fue acompañarme, escucharme, alentarme, valorarme.
La angustia y el miedo que estos momentos tienen en común hacen que aparezcan juntas en la misma página de este libro. Y la otra razón es que todos necesitamos alguien que nos sostenga en vuelo y que nos ayude a reparar nuestra alma cuando sus alas están haciéndose girones. Las dos le dieron a Mariángeles la posibilidad de que su mamá tuviera un alma de alas sanas con que seguir volando.